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Aunque la materia prima ha bajado un 37,5% en los últimos meses

¿Por qué Industria no baja el precio de la bombona de butano?

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La Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) ha difundido hoy un comunicado en el que denuncia que, "pese a que el precio de la materia prima [el gas] descendió un 37,5% entre enero y noviembre de 2014, el precio regulado de la bombona de 12,5 kilogramos sigue fijado en los 17,5 euros desde el año 2013, cuando alcanzó su precio máximo histórico". Repsol es la compañía que lidera en España el mercado del butano, un mercado que mueve 56 millones de bombonas cada año, según Ausbanc.
¿Por qué Industria no baja el precio de la bombona de butano?

El Ministerio de Fomento se está reuniendo hoy con las compañías de transporte aéreo y marítimo de pasajeros -informa Ausbanc- al objeto de repercutir en el precio de los billetes de avión la bajada del precio del combustible (el precio del barril de Brent ha caído más de un 50% en los últimos seis meses). Pues bien, según Ausbanc, frente a la "positiva reacción" del Ministerio de Fomento -que parece estar atendiendo a esa fluctuación del precio-, los ministerios de Sanidad (del que depende Consumo), e Industria, Energía y Turismo, "permanecen inoperantes" en el caso del butano. ¿Y por qué acusa Ausbanc de inoperancia a esos ministerios? Pues porque el precio de la materia prima del butano (gas licuado de petróleo) ha caído también muy mucho en los mercados internacionales (un 37,5%, entre enero y noviembre de 2014, según Ausbanc), y, sin embargo, el precio de la bombona de butano (precio que establece por ley el Gobierno), no ha variado ni un ápice.

Los números
Según Ausbanc, "la cotización en los mercados internacionales de los gases licuados del petróleo, butano y propano, que sirven de base de cálculo para fijar los precios máximos regulados al consumidor final, ha descendido en picado desde los 0,726219 euros por kilogramo de enero de 2014 hasta los 0,457818 euros por kilogramo en noviembre de 2014, que es la última estadística disponible a la fecha en la web de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia". Un descenso -continúa la asociación- de nada menos que un 37,5% en el coste de la materia prima y "que, sorprendentemente, no se ha trasladado lo más mínimo en el precio máximo regulado, que sigue congelado a una altura incomprensible de 1,4 euros por kilogramo, es decir, 17,5 euros por bombona de 12,5 kilos" (este precio -añade Ausbanc-, incluye "un IVA del 21% y un impuesto especial para déficit de tarifa de 0,15 euros por kilogramo, factores ambos que no han experimentado variaciones a lo largo del año".

Pues bien, en ese sentido
Ausbanc se queja de que "los organismos oficiales en teoría defensores de los derechos de consumidores y usuarios han desaparecido de escena". La asociación se refiere, concretamente, a la Agencia Española de Consumo (Aecosan) -agencia dependiente del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, del que depende Consumo- y al Consejo de Consumidores y Usuarios, órgano adscrito a ese ministerio y que en teoría es el "representante institucional de las organizaciones de consumidores y usuarios ante la Administración General del Estado". En ese sentido, Ausbanc se pregunta, por una parte, "¿por qué esos organismos oficiales no toman ya cartas en el asunto?", mientras que, por otra, denuncia con dureza que "su pasiva existencia sólo se justifica por sustanciosas subvenciones anuales". De la Agencia Española de Consumo, Ausbanc dice que su directora ejecutiva, Ángela López de Sá, ex directiva de Coca-Cola, y su subdirectora general, Milagros Yagüe, "han demostrado poca o ninguna sensibilidad hacia los consumidores más vulnerables y necesitados".

Repsol Butano
Ausbanc recuerda -en su comunicado- que, en España, existen unos ocho millones de hogares consumidores de la bombona de butano: "consumidores que, en la mayoría de los casos, cuentan con unas rentas medio-bajas, ya que suelen ser personas de edad avanzada, que habitan en los cascos viejos de las ciudades, en viviendas antiguas, que no han sido reformadas, y, por tanto, no se han podido enganchar al gas natural ni utilizan nuevos sistemas eléctricos, que por otra parte supondrían elevadas inversiones en las reformas de sus viviendas". Habida cuenta de todo ello, y del "carácter social de este consumo, que alcanza unos 56 millones de bombonas al año", la Asociación de Usuarios de Servicios Bancarios (Ausbanc) denuncia hoy -en el comunicado que acaba de difundir- el grave perjuicio que están sufriendo los consumidores y la "nefasta actuación de los organismos oficiales", que no están trabajando por repercutir la bajada del precio de la materia prima (37,5% en los últimos meses) en el precio final del producto, que se mantiene congelado desde mayo de 2013.

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Sonia
Yo no sé si el autor se ha leído o no la normativa vigente, pero lo que dice el autor -o lo que dice Ausbanc- está muy claro: el precio del butano ha caído en los mercados internacionales un 37,5% y, sin embargo, el precio de la bombona de butano no ha caído ni un poquito aquí.
Carlos
Hablo de un país donde se gastan 60, 80 ó120 € por una entrada de futbol y no tienen ni una rodaja de mortadela en el frigo, donde hacen cola en el banco de alimentos mientras mandan whatsApp con su movil de más de 600€. Donde nos cobrán 1,20€ por una barra de pan, o nos dan 5 por 1€. Donde vamos y pagamos 15€ o más por un combinado de vete ha saber de que esta hecho y nos quejamos de los 10cts que ha subido la docena de huevos, sigo?
toni
@carlos, estaria bien que nos ilustraras de que pais hablas. en españa los ricos no trasiegan botellas de butano, viven en casas equipadas de calor y cocinas electricas (las mas antiecologicas, y mas caras, porque les da igual el precio). cuando hablas de variaciones del 500%, de que pais hablas?
Carlos
Las botellas de butano al igual que el pan son consumidas por los pobre y por los ricos, lo mismo que ocurre con otros tantos combustibles. El precio dependiendo de que botellas se trate esta regulado o no, es decir, puede que sea libre, a igual que el del pan que depediendo de donde se compre puede variar hasta en un 500%. es bueno que los productos estén regulados por los gobiernos a la baja, así como también es bueno lo estén a la baja los salarios, etc, etc. Los mercados son libres y cada uno compra lo que le apetece (o puede) y donde le apetece (o puede). Si no nos gusta "podemos" volver a la dictadura y todo controlado y tan contentos.
Juan
A ver si aunque sea por vergüenza se ponen las pilas y bajan el precio de las bombonas, que como bien dice el artículo son consumidas por los pobres. Usar bombona no es un capricho, es una necesidad para la supervivencia.