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La segunda subasta de Nadal, llamada a convertirse en otro "ejemplo de malas prácticas"

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El Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital anunció ayer, a última hora de la tarde, que prevé realizar una subasta de energía renovable en las islas "en el primer cuatrimestre de 2017".  La subasta -informa Energía- se sumaría así a la ya prevista para la península, muy criticada por el sector, que lamenta que el Ejecutivo haya vuelto a ignorarle a la hora de plantear los términos en que la puja habrá de celebrarse. La convocada hace unos meses por el entonces secretario de estado de Energía Alberto Nadal -hermano gemelo del ahora ministro- fue calificada por la European Wind Energy Association como "ejemplo de malas prácticas".
La segunda subasta de Nadal, llamada a convertirse en otro "ejemplo de malas prácticas"

El Ministerio que dirige el economista Álvaro Nadal (véase currículo) anunció ayer una segunda subasta de potencia renovable, en este caso para los sistemas eléctricos insulares (la primera, de 3.000 megavatios, fue convocada hace solo unos días y tiene por escenario potencial la península). El anuncio ahora hecho llega en medio del descontento general de un sector que ha criticado duramente, a lo largo de las últimas semanas, el ninguneo del que ha sido objeto: la patronal denuncia que el Ministerio no la ha tenido en cuenta a la hora de redactar los términos en los que se habrá de celebrar esta segunda puja, desaprovechando así la experiencia adquirida por las empresas españolas, que llevan veinte años participando, y compitiendo, con los mejores, en subastas por todo el mundo. Ese descontento fue ayer explicitado por la Asociación de Empresas de Energías Renovables (véase) y sigue la estela del que mostrara hace unos meses la mismísima Asociación Europea de Energía Eólica, que dijo que la subasta del primero de los Nadal era un "ejemplo de malas prácticas". No parecía equivocada la predicción: aunque toda la potencia que se subastó entonces fue adjudicada, a día de hoy aún no ha sido instalado ni uno solo de los 700 megavatios que fueron adjudicados.

La nota de prensa hecha pública ayer por el Ministerio no concreta cuánta potencia será subastada. Eso sí: insiste en el discurso del cumplimiento -"por encima de la senda prevista"- del objetivo español en materia de renovables. Según el departamento de Nadal, España, que debe alcanzar un 20% de cuota renovable en el mix energético de 2020, ya iba en 2014 por el 17,3%, lo que la sitúa "por delante de la mayoría de países de nuestro entorno". Para seguir avanzando en el cumplimiento de ese horizonte, el Gobierno asegura que está impulsando la introducción de nueva potencia renovable "de manera especial en las islas", donde estas fuentes de energía presentan "múltiples ventajas". El Ministerio las concreta en su nota de prensa: "sustituyen la generación actual de origen fósil reduciendo así las emisiones de CO2, mejoran la seguridad de suministro y suponen una reducción del coste de generación de dichos sistemas, lo que se traduce en un menor precio para el consumidor".

Los números de Nadal
El porcentaje esgrimido por el ministro Nadal (17,3) supera en todo caso todos los registros conocidos. Por ejemplo, el de la oficina de estadísticas de la Comisión Europea, Eurostat, que presentó el pasado mes de febrero el Balance 2014 de la Unión Europea (balance en lo relativo al consumo de energía). Pues bien, Eurostat le asigna a España en ese Balance un un 16,2% de renovables sobre el consumo bruto de energía final (o sea, un punto menos que el Ministerio). Nadal también superó ayer con su 17,3 (y más holgadamente aún) el porcentaje del Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas de España). El Ciemat, organismo dependiente del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, publicó el pasado mes de mayo un informe -«Situación de las energías renovables en España. Año 2015»- en el que stiúa en el 13,9% la contribución de las energías renovables en el consumo de energía primaria en España durante el año 2015.

El discurso (y la letra de la ley) que emplea el Ministerio cuando se refiere a las islas
Sorprende también la beligerancia del discurso ministerial en lo que se refiere a las islas. Según la nota difundida ayer por Energía, "el Gobierno viene impulsando la introducción de nueva energía renovable en el sistema eléctrico español, y de manera especial en las islas". La afirmación contrasta con lo que recoge la Propuesta de Orden por la que se establecen los peajes de acceso de energía eléctrica para 2017, un documento en el que, entre otras cosas, el Gobierno concreta de dónde van a salir los ingresos del sistema eléctrico el año que viene. Pues bien, esa Propuesta no solo da por sentado que el impuesto al sol será cobrado en el futuro sino que, además, se lo incrementa, concretamente, a "los subsistemas de Mallorca-Menorca e Ibiza-Formentera" (islas todas). Se da la circunstancia de que Baleares ha sido durante los últimos meses una de las comunidades que más claramente ha apostado por el autoconsumo. El traje a medida que le hace Nadal a Baleares no parece encajar con el discurso de apuesta "especial" por las renovables en las islas.

Generando incertidumbre
La patronal del sector solar, la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), denunciaba ese traje hace unos días en un duro comunicado: el recargo (recargo sobre un impuesto que nadie paga, o sea, sobre un impuesto fantasma) pasaría, según esa Propuesta del Gobierno, de 19 a 40 euros por megavatio hora y afectaría, según los datos que maneja UNEF, a entre 300 y 400 instalaciones de autoconsumo de todo el archipiélago (esos datos están recogidos en este reportajeí). En realidad, el problema no es tanto el impuesto -un gravamen que nadie paga y nadie cobra- como la incertidumbre que puede generar en los inversores poco avisados, es decir, en todos aquellos potenciales clientes que se lo están pensando pero que no saben exactamente cómo está la situación.

Las críticas al último aldabonazo del miedo -incertidumbre entre los empresarios- percutido por el Ejecutivo Rajoy no se han limitado en esta ocasión al sector afectado. En este último caso, además, se ha unido al coro de detractores la mismísima Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha emitido un informe sobre la Propuesta ministerial en el que no sale bien parado el incremento del precio del impuesto fantasma que propone Nadal: "cabe señalar -dice la CNMC- el incremento de los cargos transitorios por energía consumida para los subsistemas de Mallorca-Menorca e Ibiza-Formentera de la propuesta de Orden, sin que en la misma ni en la Memoria que le acompaña se justifique el motivo de dicha variación".

Sea como fuere, lo que dijo ayer el Ministerio -lo que dejó escrito en su breve nota de prensa- es (1) vamos bien en pos del horizonte 2020 (aunque Eurostat, la oficina estadística de la UE, y centros gubernamentales como el Ciemat se empeñen en rebajar los porcentajes), y (2) el Gobierno anuncia que convocará,"en el primer cuatrimestre de 2017", una subasta de energía renovable en las islas, territorios en los que quiere desarrollar las energías renovables "de manera especial" por sus "múltiples ventajas: sustituyen la generación actual de origen fósil reduciendo así las emisiones de CO2, mejoran la seguridad de suministro y suponen una reducción del coste de generación de dichos sistemas, lo que se traduce en un menor precio para el consumidor".

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