Boeing presenta el primer avión tripulado propulsado por pila de combustible de hidrógeno
03 de abril de 2008
Un pequeño avión de hélice ha introducido el hidrógeno en la aviación. El vuelo se realizó el pasado 8 de marzo en el Aeródromo del Centro de Aviación Deportiva y Mantenimiento de Aeronaves de SENASA, en la localidad toledana de Ocaña. El hito, del que se ha informado hoy, ocurrió tras cinco años de investigación en la que han colaborado empresas de Alemania, Austria, España, Estados Unidos, Francia y Reino Unido.
El aparato, un motovelero Simona biplaza de 16,3 metros de envergadura, consiguió volar durante 20 minutos a una altura estable de 1.000 metros y a una velocidad de crucero de 100 kilómetros por hora. Para ello solo utilizó como fuente de potencia una pila de combustible. José Enrique Román, Director de Programas e Ingeniería de Boeing Research $ Technology Europe (BR&TE), ha explicado que “se ha utilizado un kilo de hidrógeno sometido a 350 atmósferas y que para mantener el avión en vuelo se han empleado entre 15 y 17 kW de potencia, la mitad de los 35 kW utilizados en el despegue y ascenso de la aeronave hasta la altitud de crucero”. El hidrógeno ha sido el “motor” del avión excepto en dos momentos. En el despegue y en el aterrizaje se optó porque una batería de ión Litio suministrara energía a un motor eléctrico acoplado a una hélice convencional.
Ahora Boeing procesa la información obtenida, datos que pueden ser útiles para comprender cómo se puede utilizar esta tecnología en las aeronaves. A falta del examen exhaustivo de cada dato, a día de hoy quedan las sensaciones de Cecilio Barberán, el piloto del primer avión que ha volado impulsado por una pila de combustible de hidrógeno. “Puedes volar exactamente igual con este combustible que hasta ahora no se había aplicado a la aviación y la sensación incluso es más placentera porque los niveles de ruido son más bajos y las características de la planta de potencia son muy buenas, su aplicación a la hélice es continua. Estoy convencido de que es el futuro de los motores de los aviones”.
Hidrógeno aeroespacialSin ruido, sin contaminación (el único residuo de la combustión del hidrógeno es vapor de agua) y se ha conseguido el objetivo de realizar un vuelo tripulado usando como fuente de potencia el hidrógeno. A pesar de ello el proyecto ha acabado para Boeing. Francisco Escartí, Director General de (BR&TE), ha asegurado que “no estamos interesados en el desarrollo de un avión de pilas de combustible ligero, sino en utilizar estas tecnologías en plataformas aeroespaciales. Por eso hemos llevado a cabo este proyecto. Aún pasará tiempo hasta que un avión comercial pueda utilizar este grupo de energía. De todas formas quisiera recordar que el primer vuelo con un motor térmico ocurrió hace 105 años y duró 20 segundos, y que el primer vuelo con una pila de combustible ha durado 20 minutos.”
El centro europeo de I+T de Boeing-Boeing Research $ Technology Europe (BR&TE), situado en Madrid, inició el proyecto en 2003 en España y no por casualidad. John J. Tracy, Director Tecnológico The Boeing Company, ha justificado la elección destacando “la experiencia de España en tecnología ambiental, seguridad y gestión aeroespacial”.
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