A mediados de año, el mismo EBB dirigió una comunicación al comisario europeo de la Competencia advirtiéndole de las importaciones de biodiésel procedentes de Estados Unidos y Argentina, que en opinión de la asociación incurren en prácticas de competencia desleal como consecuencia de los subsidios a las exportaciones de dichos productos en esos países.
La gota de diésel fósil del B99, el biocombustible objeto de las quejas (mezcla de 1% de diésel y 99% de biodiésel), ha colmado la paciencia de la industria europea y las denuncias y advertencias se convertirán en acciones legales, según anunció la EEB durante la celebración de su asamblea general a finales de noviembre. Estas acciones se realizarán a través de la Comisión Europea.
El biodiésel es subvencionado en Estados Unidos hasta con 200 euros por tonelada, lo que provoca que incluso parte de la producción de Indonesia, Malasia y Brasil pase primero por este país para luego ser exportada a Europa. Cuando llega a algunos de los países de la UE se benefician además de las primas que los diferentes gobiernos aportan para la progresiva implantación de los biocarburantes, en detrimento de la producción europea. Desde la EBB comentan que en la mayoría de los casos se vende como “puro biodiesel”. Estas prácticas están recortando los márgenes de beneficio de los productores europeos y minando las posibilidades de inversión en el sector.
Más información:
www.ebb-eu.org