Ante el alza de los precios del petróleo, Tanaka recomienda a los países consumidores que “hagan mayores inversiones en eficiencia y ahorro energético y en energías alternativas”, como una de las maneras de impedir que dicho incremento solo beneficie a los países productores y a la vez se combata el cambio climático.
El mejor: el etanol brasileño de caña de azúcar
En esa revolución energética necesaria para lograr la independencia y eficiencia energética y la reducción de las emisiones de CO2, el director de la AIE cita a los biocombustibles, en especial al etanol producido en Brasil. “Hay muchos tipos de biocombustibles, incluyendo algunos que no son del todo sostenibles y que precisan de muchos subsidios, pero el etanol procedente de la caña de azúcar de Brasil es muy competitivo”, señala este máximo mandatario.
“Es preciso verificar con cuidado la sostenibilidad y apostamos mucho por el desarrollo de los biocombustibles de segunda generación”, prosigue Nobuo Tanaka, que también se moja a la hora de comentar los objetivos de la Unión Europea en este campo: “a veces, metas como la establecida por Europa son necesarias para impulsar nuevas tecnologías y alternativas; el problema es que hay tantas metas en este campo que algunas son contradictorias”.