Gas Natural no pierde ocasión de arremeter contra las renovables
11 de marzo de 2010
Demasiado agua y demasiado viento para los responsables de Gas Natural, que ven cómo los meteoros propios del invierno se han sumado a la caída de la demanda eléctrica y mantienen el negocio de la empresa en horas bajas. Ayer, en la presentación que sirvió para presentar en Madrid el libro “El periodismo ambiental”, editado por la Fundación Gas Natural, se volvió a acusar a las energías renovables de provocar problemas que, en realidad, tienen que sufrir.
Auditorio de la sede de Gas Natural. Al finalizar el seminario, en el turno de preguntas, alguien en el público comenta (no es textual): “tengo entendido que las compañías eléctricas impiden que los parques eólicos puedan verter la totalidad de la energía que producen a la red”. El moderador de la mesa, Manuel Ludevid, asesor ejecutivo de la Fundación Gas Natural y responsable de proyectos internacionales, contesta: “son los parques eólicos los que están provocando ese problema porque gracias a las ayudas que reciben han crecido en exceso”.
El comentario desde el público se refería a esas noches, horas valle de consumo eléctrico por tanto, en las que el viento sopla con fuerza y Red Eléctrica manda parar algunos parques eólicos para evitar sobrecargas en la red. Un problema que perjudica a la eólica y que está motivado por la incapacidad que tienen las centrales nucleares españolas para regular su producción. Dicho de otro modo, funcionan “a piñón fijo”.
Desde hace algún tiempo los directivos de Gas Natural no pierden ocasión para atacar las primas a las renovables. Hace justo un año nos hacíamos eco de las declaraciones de su presidente, Salvador Gabarró, que en una entrevista en El País decía que “las subvenciones a la energía eólica y, sobre todo, fotovoltaica, son un disparate”.
La caída de la demanda eléctrica del año pasado, unida ahora a las abundantes lluvias del invierno y el viento propio de estas fechas son demasiadas malas noticias para el negocio de Gas Natural. De hecho, esta temporada muchos días las renovables cubren más de la mitad de la demanda eléctrica (más del 60% el pasado lunes). Y como las renovables acuden al mercado a precio cero (para vender toda la producción y cobrar el precio marginal que determinan la totalidad de tecnologías que entran en el sistema), los precios del pool andan por los suelos.
Mala noticia para las empresas generadoras, buena para las comercializadoras e indiferente para la mayor parte de los consumidores ya que la tarifa se fija para todo el semestre y está situada en 60 euros por MWh.
Al margen de avatares energéticos, el protagonista real de la mañana fue un libro,
“El periodismo ambiental”, editado por la Fundación Gas Natural y escrito por una docena de autores coordinados por Antonio Cerrillo, periodista de La Vanguardia y uno de los mayores exponentes de este periodismo en España. Cerrillo también invitó a participar en el proyecto a los directores de
Energías Renovables, Pepa Mosquera y Luis Merino, que centraron su capítulo en la información relacionada con la energía.
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