Desde la EBB se reconoce el esfuerzo y la validez de las medidas aprobadas definitivamente en mayo por la UE, que establecen una serie de recargos por cada tonelada de biodiésel importada desde Estados Unidos. Sin embargo, los productores europeos afirman que “existen fuertes indicios de que el biodiésel subvencionado desde EEUU sigue entrando en el mercado de la UE, ya sea a través de terceros países basados en declaraciones de origen fraudulentas o a través de mezclas (en un B19 o de nivel inferior)”.
En Alemania apuntan a Argentina
Según la agencia Reuters, ni en la nota de prensa ni durante la asamblea, la EBB explicitó qué empresas y con qué cantidades se están eludiendo las medidas comunitarias, aunque sí adelantaron que se trata de volúmenes sustanciales y que una vez sean detectadas y corroboradas por la UE se deberá proceder a establecer fuertes sanciones económicas, que serán retroactivas.
La misma agencia de comunicación se hacía eco recientemente del malestar de la industria de los biocarburantes en Alemania, donde el presidente de la asociación que la representa, Peter Schrum, afirmó que “el sector del biodiésel opera en torno al 20% de su capacidad, con una producción de cerca de un millón de toneladas frente a una capacidad de 4,8 millones de toneladas”. En este caso, el dedo acusador apunta en dos direcciones: los nuevos impuestos aplicados a este carburante en Alemania y las importaciones desde Argentina. Varios analistas pronostican un aumento sustancial en toda Europa de las importaciones desde este país en 2009.
Por último, durante la asamblea general celebrada en Bruselas, la EBB volvió a demostrar su firme compromiso con el cumplimiento de los más altos estándares de sostenibilidad enunciados en la Directiva de Energías Renovables. Pero advirtió que la UE debería establecer lo antes posible unas directrices claras y concisas “para que los operadores consigan una necesaria seguridad jurídica”.
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