ASIF ha enviado un escrito al Ministerio de Industria en el que expresa su temor de “que venza la fecha de entrega de la documentación necesaria para optar a la segunda convocatoria, el 31 de enero de 2009, sin que se haya conocido el resultado de la primera, lo que provocaría una falta de información sobre la situación del mercado que condiciona totalmente las decisiones empresariales de optar o no a dicha segunda convocatoria con nuevos proyectos”.
Ante esta circunstancia, ASIF solicita de forma extraordinaria que el plazo para que se puedan presentar nuevos proyectos a la segunda convocatoria se extienda hasta 10 días hábiles después de que se conozca el listado de la primera convocatoria. Este cambio, dice la Asociación de la Industria Fotovoltaica, no debe modificar la fecha en la que se haga público el resultado de la segunda convocatoria, previsto para antes del 1 de abril.
El Ministerio de Industria ha explicado a Energías Renovables que el retraso está motivado porque “un elevadísimo número de solicitudes fueron presentadas con errores documentales que se están subsanando”. Todas las peticiones tienen derecho a un plazo de diez días hábiles “para que los interesados aleguen y presenten los documentos y justificaciones que estimen pertinentes”, según la resolución hecha pública por la Dirección General de Política Energética y Minas el 23 de diciembre de 2008. Fuentes de ASIF han indicado a Energías Renovables que “estamos preocupados por el retraso, pero entendemos que el Ministerio de Industria está haciendo un esfuerzo para minimizarlo”.
El Director General de la Asociación Empresarial Fotovoltaica (AEF), Álvaro del Río, ha comentado en declaraciones a Energías Renovables, que “el Ministerio de Industria ya debe disponer de información respecto a la segunda convocatoria. Sería positivo para el conjunto del sector que avanzase cuántas solicitudes de esa convocatoria se han presentado hasta ahora. Si en la primera ronda había solicitudes de inversión para completar la potencia de los próximos tres años, nos tememos que en esta segunda ese plazo llegue hasta los siete años. En un entorno de crisis económica como el actual no parece demasiado razonable renunciar a un margen subyacente de inversiones tan elevado”.
Más información:
Energías Renovables, nº 75 febrero 2009