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Las posibilidades de la energía eólica en Portugal (I)

 


En este primer artículo, se analizan algunas cuestiones generales del sistema portugués especialmente relacionado con el proceso de creación del MIBEL. En la segunda parte serán tratadas con mayor profundidad las condiciones y las perspectivas para la energía eólica.
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Integración de los sistemas España – Portugal a través del MIBEL

A pesar que el proyecto del Mercado Ibérico de la Electricidad (MIBEL) ha ido sufriendo continuos retrasos en su implantación efectiva y aún no se encuentra establecido un calendario para la unificación total de ambos sistemas, puede afirmarse que determinados hechos concretos fueron finalmente aceptados buscando la consolidación del proyecto.

Uno de los hitos más destacables es, sin duda, la apertura del mercado a plazo de OMIP, que ocurrió el día tres de julio de este año. Con éste se acometía uno de los pilares en la construcción del MIBEL con la existencia de dos polos del mercado. Por un lado, el mercado al contado de OMEL en España y este mercado a plazo con sede en Portugal.

El mercado de OMIP se constituye en Portugal como un mercado a plazo con posibilidad de entrega física de la energía en OMEL, siendo el subyacente el precio del mercado diario. El mercado, por sí mismo, ha demostrado ciertas carencias que han llevado a la publicación de órdenes que obligan a las principales distribuidoras peninsulares a adquirir determinados bloques de energía a través de dicho mercado (aprox. un 5% de sus compras previstas). Con esta obligatoriedad, se pretende aportar liquidez a este mercado y asegurar su efectividad. Sin embargo, a tenor de los resultados del mismo, OMIP no cuenta aún con la efectividad que puede aportar el mercado OTC para la cobertura de riesgos presumible en un mercado a plazo.

Cabe destacar que el sistema portugués carece de un mercado spot como el que existe en España. Es posible que carezca del tamaño y del número de participantes adecuado. Por ello también la cercanía al sistema español y la apuesta decidida por la contratación bilateral para el abastecimiento del sector liberalizado.

Otras de las cuestiones adoptadas por ambos estados en el proceso de creación del MIBEL son:

- la figura de un Consejo de Reguladores compuesto por la CNE y CNMV y por ERSE – Entidade Reguladora dos Serviços Energéticos - y CMVM – Comissão do Mercado de Valores Mobiliários – por Portugal;
- la coordinación en la resolución de restricciones técnicas;
- la armonización en el pago de la garantía de potencia; o
- la gestión conjunta de la interconexión.

Además de las ventajas naturales que puede aportar el aumento en el número de participantes y del tamaño de un mercado común, el establecimiento de un mercado ibérico entre España y Portugal responde a criterios de seguridad en el sistema y de interdependencia de los parques de generación.

La seguridad técnica en el sistema puede deducirse fácilmente de los flujos en la interconexión. El saldo, netamente exportador para España, se concentra especialmente en la línea Cartelle – Lindoso, que une Galicia con el distrito de Viana do Castelo y que desemboca en la principal arteria de transporte del país. Por su parte, las interconexiones de Cedillo, Badajoz y Balboa, todas ellas en Extremadura, presentan un saldo favorable a la exportación portuguesa, con lo que puede afirmarse que la red de transporte de ambos países es favorable a una integración en la gestión fundamentada en la seguridad de ambos sistemas.

Otro de las motivaciones fundamentales que se encuentran detrás del propósito de creación del Mercado Ibérico es la relación de interdependencia natural de ambos sistemas. Geográficamente ambos países constituyen, de facto, un sistema aislado de otros sistemas equiparables en el nivel de desarrollo. Además, en el parque portugués tiene una gran importancia la energía hidráulica ubicada en las cuencas de los grandes ríos procedentes de España, y el abastecimiento de gas para los ciclos combinados se realiza con una proporción muy importante, a través de la frontera española y del gasoducto del Magreb.

No obstante, el sistema portugués requiere energía que es abastecida desde España – datos recientes cifran esa dependencia en casi un 13% de la demanda. Es lógico comprender cómo el gobierno demuestra, en las motivaciones de las reformas legales y en los planes de desarrollo, que el aumento en la potencia instalada de tecnologías limpias tienen una enorme importancia. En definitiva, la apuesta por las energías limpias pretende aunar tanto criterios de autonomía como medioambientales.

Con todo, en las condiciones de acceso de los agentes portugueses al mercado español para el abastecimiento de energía debe salvarse la limitación introducida por la capacidad de interconexión y los agentes no cuentan con ningún beneficio destacable de la integración nominal de ambos sistemas. Por ello puede afirmarse que el proceso de creación de un mercado único está aún pendiente de un esfuerzo de mayor importancia.

Sin embargo, las actividades de comercialización y producción se encuentran liberalizadas y ya cuentan con presencia de las principales eléctricas españolas. La generación eólica, dada la menor implantación en Portugal, puede constituir una nueva opción para el promotor español.


 

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