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El comercio de los derechos de emisión fue
uno de los mecanismos surgidos tras el protocolo de Kyoto para reducir
las emisiones de gases con efecto invernadero haciendo uso de
herramientas de mercado. Así cada instalación que emite gases de efecto
invernadero por encima de determinados límites, que se fijan en base a
datos de emisiones históricos, debe adquirir el derecho a emitir esos
gases, lo que implica un coste. De este modo, aquellas instalaciones contaminantes
se vuelven menos rentables que las instalaciones que se basan en
energías limpias.
En Europa, el sistema de comercio de emisiones
o EU-ETS (European Union
Emission Trading System) es el esquema de intercambio de derechos
de emisiones más grande del mundo y cubre a más de 12.000 instalaciones
energéticas e industriales. Bajo el esquema EU-ETS las instalaciones
están obligadas a medir sus emisiones de gases de efecto invernadero,
el más significativo el CO2. La unidad de emisión en Europa
se denomina EUA o European Unit
Allowances y se mide en euros por tonelada de dióxido de carbono
emitido que es equivalente a la AAU (Assigned Amount Unit, es decir 1 EUA= 1 AAU (derechos de
los estados)= 1 Tn de CO2 equivalente) del protocolo de
Kyoto.
Entre los mecanismos de flexibilidad
contemplados en el protocolo de Kyoto destacan los llamados Mecanismos
de Desarrollo Limpio que no son más que un acuerdo que permite a los
gobiernos de países industrializados así como a las empresas de estos
países suscribir acuerdos para cumplir con metas de reducción de gases
de efecto invernadero, invirtiendo en proyectos de reducción de
emisiones en países en vías de desarrollo como una alternativa para
adquirir reducciones certificadas de emisiones (RCE o CER en literatura
inglesa) a menores costos que en sus mercados.
Por tanto, los CERs y los EUAs son certificados
cuasiequivalentes, ya que ambos cuantifican en euros la emisión de una
tonelada de anhídrido carbónico a la atmósfera. Estos
dos tipos de certificados se pueden permutar, sin embargo debido a que
no es posible permutar todos los CERs por EUAs (las instalaciones
pueden de media en Europa usar un 10% de CERs) tenían valores
distintos, esto es siempre existía un Spread entre EUAs y CERs. Además
el registro de emisiones internacional (ITL) y el europeo (CITL)
estaban desacoplados.
El pasado 16 de octubre estos dos registros se
unieron permitiendo de este modo a las empresas transferir CERs a sus
cuentas en los estados miembros de la unión europea. Esto hará que el spread existente
entre EUA y CER se reduzca, pronosticando algunos expertos un spread o
diferencial cercano a cero para el futuro. Sin embargo al no poder usar
el 100 % de CERs para cumplimiento, seguramente existirá siempre un
diferencial de precio a favor del CER.
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