|
Portugal fue en 2005 el quinto país de la UE en incorporación bruta de
potencia instalada de fuentes renovables. Este esfuerzo está ampliamente
fundamentado en la legislación portuguesa con el doble objetivo de
satisfacer los objetivos medioambientales y de reducción de la
dependencia exterior.
Posibilidades de abastecimiento
Las opciones para la venta de energía en Portugal son dos, al igual que
en el sistema español: la venta a tarifa y la venta al sistema
liberalizado.
En la venta a tarifa, el productor recibe una parte fija, una
parte variable y una “parte ambiental” que son moduladas en función de
que la energía sea efectivamente suministrada, la tecnología generadora,
una actualización del nivel de precios y las pérdidas del sistema. La
obligatoriedad de adquirir la energía de los productores en régimen especial
recae sobre el Comercializador de Último Recurso, actividad, que tras
la reforma de febrero de 2006, queda reservada a EDP, distribuidor en
MT y AT en el sistema portugués.
Por su parte, la participación
en el mercado liberalizado, ante la ausencia de un mercado
organizado spot como conocemos en España, se fundamenta en la contratación
bilateral. La participación en mercados organizados queda constantemente
recogida en la legislación portuguesa. Sin embargo, a día de hoy, las
posibilidades para un productor eólico de participar en el mercado son
la venta de energía a plazo en OMIP (con la difícil adaptación de la producción
no gestionable a los productos financieros negociados) o el mercado
spot en España (con las limitaciones que se producen por la saturación de
las interconexiones).
En ambas opciones, se emiten unos certificados verdes que son
gestionados por el propio productor en la opción liberalizada y por el Comercializador
de Último Recurso en la opción de suministro a tarifa. Anteriormente,
la adquisición de energía era función de REN – Rede Electrica Nacional,
gestor del sistema y comprador único que revertía los beneficios de la
venta de estos certificados a través de la minimización de la tarifa de
uso global del sistema.
El parque generador portugués.
Actualmente se encuentran instalados 1496 MW de energía eólica. Excluyendo
las centrales hidroeléctricas de más de 10 MW el total de potencia renovable
alcanza los 2250 MW. Otro total de 1698 MW cuentan ya con la licencia requerida
para su instalación, siendo prácticamente en su totalidad energía eólica
(1450 MW adicionales).
La liberalización de la producción es relativamente reciente en la legislación
portuguesa. Si bien el requisito de la licencia suele sustituirse por
la convocatoria de concursos públicos por el gobierno. Recientemente se
han adjudicado 1200 MW a un consorcio compuesto por Endesa, EDP, GENERG,
SONAE y ENERCON. Este concurso incluye que todos los elementos de los 48
parques en los que se divide se construyan en territorio portugués en fábricas
de nueva implantación.
El parque actual está principalmente localizado en el interior del país,
en la zona norte, en los distritos de Viseu, Coimbra y Vila Real. El
tamaño de las instalaciones es relativamente pequeño. Un 61% de los
parques no supera los 10 MW de potencia y un 91% no supera los 25 MW.
En cuanto a las horas de utilización se cuenta con un promedio de 2300
horas para el año 2005. No obstante, la distribución de frecuencias
presenta una alta variabilidad. Un 34% de la potencia instalada no
alcanzan las 2250 horas, mientras que un 36% supera las 2500.
Conclusión
El sector eléctrico portugués cuenta con ciertas particularidades que
deben sopesarse a la hora de programar la inserción en el sector eléctrico
portugués. La orientación hacia la ampliación del parque generador con energías
renovables que aseguren el cumplimiento de los objetivos ambientales y
de reducción de la dependencia abre posibilidades de implantación. El
aprovechamiento de la eolicidad derivada de la orografía y posición
geográfica aún no se encuentra suficientemente explotado de modo que
esta tecnología continuará recibiendo un claro impulso en los próximos
años.
Las posibilidades de implantación para los promotores españoles deben incrementarse
en la medida en que se completen los procesos de integración entre
ambos países en el marco del MIBEL. Aunque el proceso de integración ha
sufrido dudas y retrasos en los últimos tiempos, el éxito en la
superación de las reticencias por la protección de las economías nacionales
que parece estar presente, resulta inevitable en que no han
desaparecido los beneficios del proceso de integración comenzado con el
MIBEL.
|