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Durante la última década en España
la energía eólica ha tenido una evolución vertiginosa, pese a esta
evolución los objetivos futuros
para la energía eólica continúan siendo ambiciosos. Así el último Plan
de Energías Renovables publicado por el MITyC en 2005 fijaba como
principal objetivo alcanzar 20.155 MW instalados en 2010, mientras que
la AEE doblaba esas cantidad y cifraba sus pretensiones para el año
2020 en 40.000 MW.
Aparte de los beneficios energéticos derivados del desarrollo de
la energía eólica, que ya hemos comentado, dicha tecnología tiene un considerable
impacto socioeconómico en nuestro país.
La AEE (“Asociación Empresarial Eólica”) ha intentado
evaluar, cuantitativa y cualitativamente dicho impacto desde un punto
de vista macroeconómico, social, medioambiental y de reducción de la
dependencia energética, a través de su “Estudio macroeconómico
del impacto del sector eólico en España” elaborado por la consultora Deloitte.
Entre las principales conclusiones del estudio destaca el dato de
aportación al PIB nominal (incluyendo tanto la aportación directa como
la indirecta, propiciada por su impacto en otros sectores de
actividad), que según la AEE se cifró en 3.270 millones de euros en
2007 (0,35% del PIB nominal nacional), ascendiendo, según sus
estimaciones, a más de 5.400 millones de euros en 2012 (0,45% del PIB
nominal nacional). Si se desagrega la contribución al PIB por
subsectores, los promotores y productores eólicos son el grupo que más
ha aportado al PIB sectorial (30%), seguido muy de cerca por los
fabricantes de aerogeneradores, por los fabricantes de componentes y
por el resto de servicios relacionados. De acuerdo a los cálculos y
previsiones, la contribución al PIB nominal del sector eólico español
sería superior a la de otros sectores como el del cuero, el calzado o
la pesca.
El impacto del desarrollo del sector eólico se aprecia también en
el mercado laboral, según el estudio, con la creación de 37.730 puestos
de trabajo, entre empleos directos (20.781) e indirectos (16.949) en
2007. Sus previsiones indican que esta cifra se incrementará hasta un
total de 55.912 empleos en 2012.
Otro aspecto analizado es el ahorro de emisiones contaminantes,
gracias a la sustitución de tecnologías contaminantes como carbón,
ciclos combinados y fuel-gas. En este sentido se estima que, en 2007,
se ahorraron en torno a 18 millones de toneladas de CO2,
11.132 toneladas de NOx y 33.817 toneladas SO2.
La AEE afirma que “...las
primas percibidas por la energía eólica (991 millones de euros en 2007)
no sólo no suponen un sobrecoste para el sistema eléctrico, sino que
son la mejor inversión para nuestro país...”.
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