|
La tendencia generalizada en la mayoría de los
países desarrollados ha sido converger a un sistema de mercado eléctrico mayorista
organizado para la compra y venta de la energía eléctrica. España se
decidió a utilizar un mercado mayorista para el intercambio de energía.
La figura del operador del mercado, creada por la ley
54 / 1997 del sector eléctrico, esta estrechamente vinculada a la
organización del mercado mayorista de electricidad previsto asimismo por
la ley o mercado de producción de energía eléctrica. Como responsable de
la gestión económica del sistema asume la gestión del sistema de ofertas
y compra y venta de energía eléctrica para el mercado diario e
intradiario. Corresponde también a esta sociedad el desarrollo y
operación de los sistemas informáticos necesarios para un correcto
funcionamiento del mercado.
¿Pero, qué es la casación?, ¿en qué consiste?, ¿cómo
se fija el precio final y la energía casada?
Durante el período en que el mercado está abierto, OMEL
recibe de los agentes de mercado ofertas para la compra de energía y para
la venta. El
mecanismo de casación funciona agregando las curvas de oferta y de
demanda. Las ofertas de compra se ordenan de mayor precio a menor precio,
dando así prioridad al agente que está dispuesto a comprar a mayor
precio. Lo contrario ocurre con la venta, se da prioridad a la venta al
que vende energía a menor precio. Una vez construidas estas dos
‘curvas’. El punto dónde se cruzan ambas determina el precio
y la cantidad de energía asignada. Veámoslo con un ejemplo:
Supongamos que existen cuatro centrales de generación
y cuatro grandes consumidores que acuden al mercado en la hora
‘H’ con las siguientes ofertas:

El Generador 1 está
dispuesto a vender 4 MWh de energía a un precio de 0 €/MWh, es
decir oferta su energía gratis, con tal de casar su energía a sabiendas
de que hay un riesgo de que el precio sea nulo. Un caso similar sucede
con el Comprador 1 que está dispuesto a comprar la energía en el pool a
un precio de 150 €/MWh, bastante más alto del esperado, con tal de
completar la compra de su energía.

Una vez construidas las curvas agregadas de oferta- en
rojo - y demanda – en verde-, el punto en que se cruzan las curvas
es el que determina el precio de la casación y la energía casada, en este
caso, 50 €/MWh y 9 MWh.
El Generador 1 ha vendido 4 MWh a 50 €/MWh. El
Generador 2 ha
vendido 3 MWh a 50 €/MWh. El Generador 3 ha vendido únicamente
2 MWh a 50 €/MWh. Por tanto, el Generador 3 no ha conseguido casar
toda su oferta y ha sido el que ha marcado el precio para todos los demás
participantes del mercado, puesto que la curva agregada de compra ha
cruzado a su bloque de oferta. El Generador 4 no ha casado la oferta de 3
MWh que realizó.
Por parte de la demanda, sólo han conseguido adquirir
energía los compradores 1 y 2 que han obtenido toda la energía que
intentaron adquirir: 3,5 y 5,5 MWh a 50 €/MWh.
Este ejemplo muestra en líneas generales el
procedimiento por el que se asigna la energía eléctrica en el mercado.
Cabe decir, que existen múltiples posibilidades para
caracterizar la oferta al mercado dependiendo de las características de
los agentes. Es posible realizar ofertas simples- sin condiciones- o
complejas donde la casación de la oferta está condicionada a la obtención
de unos ingresos mínimos, a un gradiente máximo, etc.
|