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“EQUILIBRISTAS SOBRE LA RED”

 

Desesperados, indignados, enfadados, nerviosos, etc…muchas de estos adjetivos podrían servir para explicar el estado en que se encuentran las personas que conforman eso que llamamos sector eólico, y no es para menos. El 2010 les está trayendo tantos sobresaltos en forma de ceros que, si además añadimos que REE está limitando los parques, dichos calificativos que antes mencionábamos quedan más que justificados.

 

Como con este texto no pretendemos ponernos a favor ni de REE (Red Eléctrica) ni  de los productores, nos vamos a limitar a dar una opinión acerca de qué está pasando con el fin de aportar algo de luz sobre las las posturas adoptadas por unos y por otros.

 

La palabra clave en este tema se llama “seguridad”. A este respecto, cabe destacar que REE tiene unos márgenes de seguridad que limitan la introducción de más energía renovable no gestionable en el sistema. Es decir, cuando los expertos del gestor de la red de transporte de electricidad de España comprueban que se están sobrepasando los topes establecidos, ordena limitar los parques eólicos. Esta operación se realiza con la finalidad de dar cabida a otras tecnologías capaces de reaccionar rápidamente frente a las necesidades de demanda y evitar el efecto que provocarían las que, como la eólica, usan una fuente de generación que no garantiza la seguridad de suministro.

 

Por su parte, tanto desde la AEE (Asociación Empresarial Eólica) como desde las diferentes firmas promotoras y de gestión se han realizado declaraciones que califican a las limitaciones de REE mencionadas de excesivas. En este sentido, se conocen casos en los que dicha limitación ha sido de un 93% de su previsión.

 

Ante esta situación, se podrían plantear dos dudas: por un lado  si en el sistema hay muchísima energía procedente de centrales hidráulicas fluyentes y centrales hidráulicas de embalses que están funcionando como fluyentes (porque hay mucha agua), ¿por qué no se ordena parar a estas últimas en esas horas en que la seguridad de la red se pone en duda. Y, por otro lado, otra duda que surge está relacionada con los criterios que determinan la seguridad de la red, si atendemos a que unos piensan que no había razones para esas limitaciones y otros que las había de sobra.

 

Por nuestra parte, consideramos que resultaría beneficioso para todos poder conocer en qué consisten esos criterios de seguridad. Esto se traduciría, previsiblemente, en los productores no se pusieran tan nerviosos como lo están en los últimos tiempos.

 

Usando la jerga taurina, cambiamos de tercio para hacer un breve comentario acerca del Pre-Registro de Asignación que tan  presente está en nuestras vidas últimamente... “amargando” a unos y a otros,  que, como adolescentes, se sienten que les están echando de casa. Algunos ya han probado fuera de casa, en esos “campamentos de invierno” que son EE.UU. o los países latinoamericanos, donde parece que soplan vientos favorables y, afortunadamente, todo apunta a que la apuesta va bien. Aun así, no hay que olvidarse de que tenemos un objetivo para 2020 de 35.000 MW onshore y 5.000 MW offshore.

 

Sólo nos queda una cosa por decir, ¡hagan sus apuestas!