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Llegó el mes de julio y los centros de control de régimen especial,
previstos por la regulación vigente, entraron en funcionamiento sin grandes
novedades. La falta de experiencia previa, tanto en el Operador del
Sistema para dar abasto con el gran trabajo que se le vino encima como
en los centros de control para la conexión, comunicación y alta de las
instalaciones, no impidió que los centros de control de régimen
especial empezaran a prestar servicio.
El objetivo de
la obligación que tienen las instalaciones de régimen especial de
asociarse a un centro de control es doble. En primer lugar es necesario
el seguimiento en tiempo real de las potencias activa y reactiva de
todas las instalaciones de más de 10 MW de potencia instalada, así como
su estado de conexión a la red, debido a la mayor exposición del
sistema a producciones con elevados errores de predicción en su
producción: la energía eólica.
En segundo
lugar el seguimiento de consignas de potencia máxima del Operador del
Sistema por parte de las instalaciones eólicas con una potencia mayor
de 10 MW que puedan evitar que el sistema entre en un elevado riesgo
potencial de perder toda la energía vertida en un determinado nudo de
la red y no poder hacer frente a la pérdida de forma instantánea. Otro
fin del envío y seguimiento de las consignas a estos parques es poder
asegurar el equilibrio del sistema en los momentos en los que la
demanda no sea suficiente para absorber toda su producción durante los
llamados valles de demanda (E.g. la noche del 24 de diciembre o algunos
días de Semana Santa).
En general, para
el alta en un centro de control de régimen especial es necesario disponer
de un sistema de captura y medición de señales eléctricas, un protocolo
de comunicaciones adecuado, y una línea de comunicaciones con el
correspondiente centro de control. En particular, los parques eólicos
también deben ser capaces de seguir automáticamente, mediante un sistema
de regulación de potencia, las consignas remotas de potencia activa
máxima que le envíe el centro de control o en su defecto que estas
consignas se apliquen manualmente por los responsables técnicos del
parque. De forma opcional, los parques pueden disponer de un sistema de
captura y medición de las condiciones meteorológicas del emplazamiento,
y enviarlas conjuntamente con las señales eléctricas al centro de control.
WIND TO MARKET
puso en marcha su centro de control con AREVA, líder mundial en equipos
de monitorización en tiempo real y sistemas de información para el
sector eléctrico. Además de la gran potencia y versatilidad del sistema
empleado en el centro de control WIND TO MARKET-AREVA las grandes
ventajas del servicio son su independencia, al unirse dos compañías sin
intereses propios en la generación eléctrica, y contar con el personal
altamente especializado en el propio centro de control que realizan
todas las adaptaciones necesarias para un alta efectiva de la
instalación en el menor tiempo posible. Ni el desarrollo ni el soporte
técnico han sido subcontratados, no dependiendo de terceros, y todo el
personal que realiza las altas y adaptaciones se encuentran en las
propias oficias del centro lo que permite una alta rápida y fiable y
una respuesta a cualquier incidencia en el menor tiempo posible.
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