entrevistas

Marco Graziano, presidente de Vestas Mediterranean

“Ampliar nuestra capacidad manufacturera en Latinoamérica es una opción muy plausible”

0
Vestas considera Latinoamérica una región clave. Fueron los primeros en llevar la eólica a Argentina o México, y han consolidado su liderazgo en mercados como el chileno o el uruguayo. Todos los países del continente, sin excepción, están en el foco del mayor fabricante de aerogeneradores del mundo, como explica en esta entrevista Marco Graziano.
“Ampliar nuestra capacidad manufacturera en Latinoamérica es una opción muy plausible”

La eólica creció en Latinoamérica y el Caribe un 26% en 2016, con 3 GW nuevos instalados, según datos del Global Wind Energy Council (GWEC). Y la potencia cumulada ya supera los 15 GW en total. ¿Qué porcentaje es de Vestas? ¿Qué expectativas hay para crecer?
2016 fue sin duda muy buen año para Vestas. Los resultados financieros que anunciamos a mediados de febrero batieron récords y ese éxito sin duda también se atribuye al auge de la eólica en Latinoamérica, donde el interés por desarrollar el sector no hace más que crecer. De los 15 GW que hay ya instalados, Vestas tiene casi 3,5 GW, incluyendo Brasil. Se trata de una región clave para nuestra compañía. Fuimos los primeros en llevar la eólica a países como Argentina o México, nos hemos consolidado como líderes en mercados como el chileno o el uruguayo y nuestra presencia no deja de crecer, en paralelo con las necesidades de la región.
De cara al futuro, nuestras proyecciones son muy buenas; países como Argentina, México y Brasil han anunciado que celebrarán subastas de renovables este año para asignar un volumen de capacidad eléctrica considerable, mientras otros como Cuba, Jamaica o Bolivia, aunque más lentamente, también se están subiendo al tren de las renovables. A pesar de que el sector sufrió una cierta ralentización en 2016 en cuanto al ritmo de pedidos por la celebración de las subastas en países como Chile, México, Brasil o Argentina, estamos trabajando en visos a la materialización de esos proyectos en contratos firmes este año y nuestras expectativas son positivas.

Angélica Ruiz, directora general de México & Latam de Vestas, apuntaba este mes que el mercado eólico en México es el segundo más importante en la región, después de Brasil. ¿Por qué estos dos países marcan la pauta de la eólica en Latinoamérica? ¿Qué les convierte en líderes?
Tanto México como Brasil son mercados muy importantes para Vestas. Sobre todo se trata de una cuestión de volumen, ya que están haciendo una apuesta importante por potenciar el desarrollo de las renovables en general y de la eólica en particular. Sin duda, ambos países destacan por haber implementado programas de renovables muy ambiciosos, pero el momento que atraviesan en el desarrollo de sus industrias eólicas es diferente. Brasil fue el primer mercado en la región en hacer una apuesta fuerte por la eólica; el país tenía necesidad de garantizar un mejor suministro eléctrico reduciendo su dependencia de la hidráulica, mucho más condicionada por posibles sequías. Esa dependencia contribuía a una mayor volatilidad de los precios de la electricidad, que tendían a ser demasiado altos. Sin embargo, Brasil ha sido de los primeros en demostrar que, gracias a su inversión en eólica, el precio de la energía ha bajado considerablemente.
En el caso de México, aún estamos en una fase más inicial del proceso de desarrollo del sector. El gobierno puso en marcha un ambicioso programa de renovables a finales de 2014 y desde entonces, la inversión en proyectos eólicos se ha multiplicado. Mejores condiciones de financiación, reglas más claras y más oportunidades de inversión sin duda han contribuido al florecimiento del sector.

En México, la eólica va a crecer a un ritmo de un gigavatio al año, y de ese GW “nosotros tenemos que apuntar a un porcentaje importante”, decía Angélica Ruiz. ¿Cómo de importante? ¿A qué aspira Vestas en México?
Según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), México representa un quinto de todo el consumo eléctrico de Latinoamérica y la demanda no hace más que crecer. El país aspira a generar el 33% de sus necesidades energéticas a través de fuentes renovables a finales de 2018, de ahí que las inversiones no hagan más que aumentar. Vestas fue el primer fabricante en instalar una turbina eólica en México (La Venta, 1994) y desde entonces, no hemos dejado de apostar por la expansión de la eólica en el país. Actualmente contamos con una oficina en México DF, así como centros de mantenimiento para mantener los 519 MW que tenemos instalados en el país. No obstante, tenemos casi otros 500 MW en construcción, lo que equivaldría a casi 1 GW en total. Nos enorgullece, además, decir que hemos sido los pioneros en el Estado de Tamaulipas, donde hemos instalado recientemente 112 MW. Sumando los proyectos anteriores y los que tenemos en construcción, ya tenemos cerca de 300 MW en total en este Estado.
En Vestas esperamos que el ritmo de inversión en la eólica sea semejante al del año pasado. En tan sólo un año, México ha celebrado dos subastas de renovables y se espera que se celebre la tercera este año. Actualmente, México cuenta con cerca de 3,6 GW eólicos instalados en total, pero para 2030, según estima IRENA, se podrían alcanzar los 30 GW; es decir, las proyecciones son alentadoras y aunque no puedo decirle una cifra concreta, sí esperamos conseguir un alto porcentaje de esa nueva capacidad. Si continuamos el buen ritmo del último año, caracterizado por la celebración de las subastas, estoy seguro de que lo conseguiremos.

Vestas cuenta con una fábrica en Brasil. ¿Habrá más plantas de producción allí o en algún otro país latinoamericano? ¿Argentina, tal vez, ahora que acaban de abrir nuevas licitaciones y que han conseguido un pedido de 100 MW?
Efectivamente. Para ser competitivos en Brasil, es fundamental ofrecer contenido local. Por ello llevamos a cabo un plan de inversión en el país y conseguimos la certificación del BNDES que permite a nuestros clientes financiar los proyectos con la V110, aunque todo nuestro abanico de productos esté disponible también en este mercado. Construir nuevas fábricas siempre es para nosotros una posibilidad y estudiamos su viabilidad según las necesidades de cada mercado. Por supuesto, ampliar nuestra capacidad manufacturera en Latinoamérica es una opción muy plausible, no sólo porque tenga sentido desde un punto de vista operacional, sino porque ayudaría a crear empleos locales también. En el caso de Argentina, acabamos de reforzar nuestra presencia con una nueva oficina en Buenos Aires, por tanto, es aún pronto para hablar de construir una fábrica. Hemos firmado 225 MW en tan sólo dos meses y esperamos conseguir más proyectos como resultado de los buenos resultados de la subasta que se celebró en el país el pasado otoño.

¿Y oficinas? Ahora hay oficinas de Vestas en Brasil, Chile y México. ¿Se abrirán más? ¿Dónde?
Como le comentaba, acabamos de reforzar nuestra presencia en Argentina con una nueva oficina en Buenos Aires. Además, hemos ampliado nuestras oficinas en São Paulo. Nos hemos mudado hace poco.

Vestas también instalará 59 MW en Honduras. ¿Qué planes hay en Centroamérica y qué posibilidades de mercado hay allí?
Centroamérica sin duda también está apostando por el desarrollo de la eólica. En Honduras efectivamente vamos a instalar los parques de Chinchayote (46 MW) y San Marcos II (13 MW) este año, pero también tenemos actividad destacable en República Dominicana, donde hace apenas un año instalamos la planta de Larimar (49 MW) o en Guatemala (Viento Blanco, 110 MW –abajo, en la foto–), Costa Rica (Mogote, 21 MW)… Destaca también Jamaica, donde hemos desarrollado un proyecto llave en mano (Blue Mountain, 36 MW). Este último, junto a Cuba, son países que tienen planificadas subastas, y por tanto, también vemos bastante potencial.

Vestas. Parque Viento Blanco. Guatemala

Vestas recibió en 2016 pedidos en EEUU por casi 1,3 GW. ¿Cómo puede afectar la victoria de Donald Trump al desarrollo de la eólica? Después de ganar las elecciones, las acciones de Vestas bajaron un 14%, según Bloomberg.
De momento no creemos que nos afecte demasiado y no nos gusta la especulación. El país ha extendido hace poco el PTC y no hay que olvidar que la eólica tiene apoyo en ambos partidos, tanto en el bando republicano como demócrata, ya que la eólica ha sabido demostrar su competitividad frente a otras fuentes de generación eléctrica. No nos vamos a aventurar a predecir el futuro, pero EEUU sigue siendo para nosotros un mercado fundamental.

El sector eólico está inmerso en un proceso de concentración de fabricantes que venderán cada vez más cara la primera posición que ahora ocupa Vestas. ¿Tiene en mente alguna adquisición para fortalecer ese liderazgo?
Es cierto que muchos actores dentro de la industria han salido de compras. Nos parece un fenómeno natural que surge cuando una industria madura y se hace más grande. Es más, nos parece un factor positivo, pues muestra la competitividad y la fortaleza de una industria que hace apenas veinte años aún se encontraba en sus primeras fases de desarrollo. Si bien en Vestas optamos primordialmente por un crecimiento orgánico, tampoco hemos estado ajenos del todo a ese proceso, ya que también hemos adquirido compañías del sector, más en el área de mantenimiento y operación, como son la americana Upwind y la alemana Availon.

Añadir un comentario