Se agudizan los conflictos eólicos con Asia
Las importaciones de torres de aerogeneradores chinos y vietnamitas han perjudicado la industria doméstica estadounidense. Al menos eso es lo que dice la Comisión Internacional de Comercio (ITC), que ha votado unánime en ese sentido –cinco votos a cero–, según informa North America Windpower. El dictamen se produce en medio de la batalla entre la estadounidense AMSC y la china Sinovel sobre derechos de patentes de aerogeneradores.
Primero, el veredicto de la ITC se produce tras una denuncia por parte de la Coalición de Comercio de Torres Eólicas estadounidense (Wind Tower Trade Coalition, WTTC), que alega que torres procedentes de China y Vietnam, y elaboradas con subsidios, han entrado de manera masiva en el país a precios artificialmente bajos (dumping).
Posteriormente, el Departamento de Comercio estadounidense (DoC, por sus iniciales en inglés) emprendió tres investigaciones de las importaciones de las torres procedentes de ambos países asiáticos. Como resultado, el DoC concluyó que existían indicios de dumping y que las ventas de torres se hacían en EEUU con márgenes de hasta el 214% en el caso de las importaciones chinas y de hasta el 143% en el caso vietnamita.
Ahora, tras el dictamen de la ITC, el DoC estudiará la posibilidad de imponer tasas compensatorias a las importaciones de torres de los dos países asiáticos, lo que podría servir de precedente para otros mercados, especialmente en los países de Latinoamérica, donde existe una creciente penetración de las empresas chinas.
Por otro lado, el tecnólogo estadounidense AMSC continúa con su lucha legal contra el fabricante de aerogeneradores chino Sinovel, al que ha acusado de “conducta criminal”, tal y como ya informara Energías Renovables el pasado mes de septiembre.
Dicha conducta incluye, según sus alegaciones, el robo de la propiedad intelectual de AMSC, incluyendo los códigos del software supuestamente desarrollado por la empresa estadounidense e incorporados en el diseño del aerogenerador 1,5 MW de Sinovel, según los informes relacionados con el caso.
En el último episodio de esta historia, un tribunal de Beijing ha rechazado la petición de Sinovel de transferir la investigación de una de las acusaciones desde un tribunal de Beijing a una comisión de arbitraje. El dictamen da alientos a AMSC en su búsqueda de unos seis millones de dólares de compensación, por el supuesto uso de los códigos. Además, AMSC reclama a Sinovel el pago de daños y perjuicios por haber rechazado y por no haber pagado las entregas de componentes realizados por la estadounidense mediante acuerdo contractual entre ambas empresas. Según varias fuentes, el valor del pedido supera los mil millones de dólares (760 millones de euros).
Más información:
www.amsc.com
www.sinovel.com