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Cierra un referente de la fabricación de pélets y el desarrollo de la biomasa

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Había supuesto la recuperación de un antiguo aserradero y el proyecto estaba asociado a la explotación forestal de montes cercanos, una futura planta de gasificación de biomasa y la consolidación de una red de calor. El cierre de la planta de pélets de Afpurna en Ansó (Huesca) supone un duro golpe para la comarca y el sector, que no acaba de estabilizarse dentro de un mercado, una producción y un clima sometidos a continuos vaivenes. Desde el Ayuntamiento confían en que vengan tiempos mejores y se reactive la planta.
Cierra un referente de la fabricación de pélets y el desarrollo de la biomasa

La reinauguración oficial (hubo dos) de la primera planta de pélets de Aragón, a la que asistió la entonces presidenta del Gobierno de la región, Luisa Fernanda Rudí, daba ya cuenta del interés que las administraciones y el sector empresarial ponían en las instalaciones de Ansó. Según El Periódico de Aragón, Afpurna, la sociedad constituida para la explotación de la fábrica, recibió 600.000 euros de ayudas públicas para que esta echara a andar.

El Ayuntamiento de Ansó ha confirmado a Energías Renovables las causas por las cuales cierra la planta: “por un lado tenemos la demanda de pélets, que está por debajo de lo esperado y que esperemos que repunte tanto en Aragón como en España, porque si no resulta imposible mantener estas instalaciones”. Ese “esperemos” deja una puerta abierta a la continuidad de la planta.

Ni 15.000 ni 10.000, solo 4.500 toneladas
Aunque estaba dimensionada para 10.500 toneladas al año, la producción era de menos de la mitad, lo que conllevaba unos empleos por debajo de lo esperado. Por supuesto, ni se pensaba en cumplir con los pronósticos que se hicieron al principio, que era llegar a las 15.000 toneladas, ya que, según sus promotores, estaba preparada para ello.

Hay que recordar que, en general, el promedio de producción en España es el del 40 por ciento con respecto a su capacidad, con lo que Afpurna estaba en esa ratio. Pero el Ayuntamiento de Ansó añade otra causa: “la normativa aragonesa, por el efecto de las plagas, impide la extracción de madera entre los meses de abril y agosto, justo cuando esta actividad resulta más rentable, y no más adelante”.

No peligra la red de calor, pero adiós a la planta de gasificación
Afpurna está participada al 70 por ciento por Veolia y al 30 por ciento por la Mancomunidad Forestal de Ansó-Fago. Responsables de la primera empresa (por entonces Dalkia) recordaban que el proyecto echó a andar en 2010, cuando “comenzaron los trabajos forestales en los montes de la mancomunidad y se empezó a limpiar el terreno de los mismos”.

Es en 2010 cuando se inaugura una red de calor que abastece a varios edificios municipales. En 2011 comienzan las obras de la fábrica de pélets y en noviembre de 2012 se inicia su actividad y se habla de la consolidación de la apuesta por la biomasa en la zona con la construcción de una central de gasificación.

Ya nadie habla de esta central, y ante el riesgo de que la falta de combustible, los pélets de Afpurna, condicione la viabilidad de la red de calor, el Ayuntamiento de Ansó es tajante: “la red forma parte de un contrato por servicios energéticos por el cual Veolia se compromete a suministrar el biocombustible, eso sí, lo ideal es que, como hasta ahora, fuera de nuestros montes”.

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